Cubierto con el polvo de tu maestro

amor Juan

Este vídeo me lo pasó un amigo y me acaba de hacer recordar cosas que había olvidado.

Este vídeo me lo pasó un amigo y me acaba de hacer recordar cosas que había olvidado.

Una de ellas es el llamado que hace Cristo a cada uno de nosotros, no es un llamado simple, es una llamado, como dice en el vídeo, a dejarlo todo por Él, que Él sea nuestro centro, nuestra luz, lo que más deseamos, este es nuestro llamado:

Lo que cuesta seguir a Jesús

Mientras caminaban, alguien le dijo a Jesús:

— Te seguiré a cualquier lugar que vayas.

Jesús le respondió:

— Los zorros tienen cuevas donde vivir y los pájaros tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene ni siquiera un lugar donde recostar la cabeza.

Dijo a otro:

— Ven, sígueme.

El hombre aceptó, pero le dijo:

— Señor, deja que primero regrese a casa y entierre a mi padre.

Jesús le dijo:

— ¡Deja que los muertos espirituales entierren a sus propios muertos!Tu deber es ir y predicar acerca del reino de Dios.

Otro dijo:

— Sí, Señor, te seguiré, pero primero deja que me despida de mi familia.

Jesús le dijo:

— El que pone la mano en el arado y luego mira atrás no es apto para el reino de Dios.

— { Lucas 9:57–62 }

La otra es que muchas veces nos sentimos como que no podemos con esta obligación, que es más que nosotros ir y proclamar a Cristo a otros, vivir como Cristo vivió, y Él lo sabe, sabe cuán difícil es para nosotros (lo vivió en carne propia cuando vino), pero, como dice Rob Bell en el vídeo, nosotros no creemos que podemos, pero debemos creer, es nuestra obligación creer, y Rob no lo dice con el afán de engrandecer al hombre, nosotros no merecemos nada, sino que él cree en las promesas de Dios, una de ellas dice:

Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.

— { Filipenses 1:6 }

Y aún más de la boca del mismo Dios:

“Entonces los rociaré con agua pura y quedarán limpios. Lavaré su inmundicia y dejarán de rendir culto a ídolos. Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo.Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.

…Los limpiaré de su conducta inmunda… Sin embargo, recuerden, dice el Señor Soberano, que no lo hago porque lo merezcan… yo, el Señor, lo he dicho, y cumpliré mi palabra.”

— { Fragmento de Ezequiel 36 }

Es la seguridad del “yo, el Señor, lo he dicho, y cumpliré mi palabra” es la que nos debe mantener firmes, qué más queremos para empezar a hacer? Dios no nos moverá como títeres!! Manos a la obra!!!


Gracias por leer. Déjame un mensaje por si las dudas 😉