Lo que las mujeres no saben de los hombres

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Es muy común que las mujeres nos preocupemos si es que nuestras parejas están o no mirando a otras mujeres, o que no responda rápidamente a algunas preguntas que nosotras le hacemos, qué es lo que piensan o qué es lo más importante para ellos…

Y hoy, dándole una mirada a mi timeline de twitter me encontré con el artículo Los ojos y la mente de los hombres, una entrevista a Shaunti Feldhahn por parte de Aviva Nuestros Corazones. He aquí la respuesta.

Los Hombres son visuales

Imagen de François J. Perreault (https://flic.kr/p/bTRd7n)

Siempre he escuchado eso de que los hombres son visuales, pero hasta ahora no lo había entendido del todo.

¿Qué significa esto? “Los hombres son visuales” significa dos cosas separadas que están relacionadas. Quiere decir que un hombre está cableado o configurado de una manera que él no puede no notar a una mujer con una figura atractiva. Él sencillamente no puede dejar de notarla.

Y eso incluye a hombres muy piadosos y entregados a Dios, lo que pasa es que así es precisamente como Dios los hizo, no tiene nada que ver con el pecado.

Esta atracción inicial de no poder no notar a una mujer es un reflejo involuntario. Y por cierto, las Escrituras pueden mostrar esto fácilmente si miras a Job. Dios dijo que Job era el mejor hombre sobre la tierra y este hombre tuvo que decir, “_Hice un pacto con mis ojos ¿Cómo podía entonces mirar una virgen?” (_Job 31:1). Sí, así es. Job tuvo esta lucha, cada hombre tiene esta lucha. Eso es lo primero que significa que “los hombres son visuales”.

Lo segundo es que: La imagen de esa mujer que él simplemente no pudo no notar está plasmada en su cerebro y viene a formar parte de lo que se llama un “rolodex mental” de imágenes que pueden retroceder tanto a sus años de adolescencia y que puede levantarse en su mente en cualquier momento sin previo aviso. Esta imagen simplemente aparece sin aviso y puede asaltarlo básicamente en cualquier momento del día.

Entonces lo que sucede es lo siguiente: Cuando un hombre ve una mujer que se viste de esa manera, como una blusa con cierto escote, su tallo cerebral inesperadamente lo lleva a esa zona. Él es atraído automáticamente desde sus entrañas a esta imagen. Él automáticamente ve eso muy sexualmente.

Luego su centro de pensamiento entra y piensa, “Hey, espera un momento, detente”. El problema es que él está retirando sus pensamientos de esta respuesta inicial, biológica, automática que ocurre. Él no quiere hacerlo, pero es lo que se requiere para llevar sus pensamientos cautivos, para retirarlos, para mover sus ojos.

…él tiene que seguir forzando sus pensamientos a alejarse. Está teniendo una pequeña guerra mental…

— Shaunti Feldhahn

Por eso es muy importante lo que Pablo dice en 1 Timoteo 2:9

También deseo que las mujeres se vistan con sencillez, decencia y modestia. Que no usen peinados exagerados, ni joyas de oro o adornos de perlas ni ropa muy cara.

La mujer debe vestir con decencia a donde quiera que vaya porque sino es pie de tropiezo para su prójimo.

Los hombres necesitan tiempo solos para pensar

Neurocientíficos han encontrado que por la forma en que el cerebro está estructurado y la forma en que los hombres están configurados para hacer una sola cosa de forma profunda a la vez — opuesto a la estructura cerebral de la mujer que está configurada para procesar un grupo de cosas superficialmente, y luego ir más profundamente en otro grupo de cosas y luego más profundo y más profundo, yendo como dando vueltas hacia abajo; mientras los hombres solo pueden hacer una cosa a la vez.

Encontraron que una señal en el cerebro de la mujer de tener un pensamiento y un sentimiento y hablarlo — encontraron que esa señal puede pasar instantáneamente a su cerebro. En el hombre, esa señal puede durar siete horas en pasar. Es porque él está llevando a cabo ese lento proceso de profundizar.

Entender esto nos ayuda mucho a evitar grandes problemas, ya que ahora sabemos que para tomar una opinión o responder a ciertas preguntas en situaciones que exigen un pensamiento profundo (como una discusión) es bueno dejar un tiempo para que ellos piensen. Conseguiremos una mejor respuesta al día siguiente que en medio del fuego del argumento.

Entonces las cosas están así: los hombres piensan sobre todo. Pero ellos piensan de forma diferente a nosotras las mujeres. Si nosotras estamos pensando acerca de algo, lo sabes porque lo expresamos todo verbalmente. Si lo estamos pensando, lo estamos hablando.

Imagen por Karola Riegler (https://flic.kr/p/6wdLat)

Los hombres son totalmente diferentes. Dios hizo la mente de los hombres de otra forma. Es difícil que un hombre piense acerca de algo cuando lo esta hablando. Él debe parar de hablar para procesar.

Es como si tuviera que irse debajo de la tierra y hacer un juego de ajedrez interno. La estructura de su cerebro está hecho para procesar de forma profunda una cosa a la vez — algo que no debe sorprender a la mayoría de las mujeres.

Pero no conoces su proceso de pensamiento. No tienes ni idea. Lo conoces cuando ves la decisión — “Creo que debemos hacer esto”. Y nosotras pensamos, “Pero cómo llegó a esa decisión? ¿Qué estaba pensando?” Ignoramos que él pasó por un gran, largo proceso de razonamiento.

Si te detienes a ti misma y dices, “Tenía una razón”, y le dices, “Ayúdame a entender”, podrás escuchar este largo proceso de razonamiento y pensarás, “Oh, ¡cuánto me alegro de no haberlo atacado mucho!”

— Shaunti Feldhahn

Necesitamos darnos cuenta que los hombres necesitan tiempo para procesar. Quizás no logres escuchar su proceso de pensamiento, pero está ahí.

El valor del Hombre

Mientras el valor de una mujer radica en la pregunta “¿Soy digna de ser amada por quien soy en mi interior?” Para los varones es, “¿Soy bueno externamente?” Esa es la pregunta que los invade. Y eso cambia la forma como debemos abordarlos.

Te comienzas a dar cuenta de que lo que él se pregunta es, “¿Está alguien reconociéndome? ¿Soy bueno en lo que hago?” Y tú te encuentras a ti misma diciendo, “Gracias” por algunas cosas. Esto fue una de las cosas que salió a relucir en una encuesta. No recuerdo bien el número, pero fue como un 97% de los hombres que dijo que ellos eran muy tocados cuando escuchaban decir, “Gracias”.

— Shaunti Feldhahn

Escuchar esto es tan importante para cada hombre. Pero nosotras como mujeres no nos damos cuenta de esto, porque nosotras recibimos esas palabras como “una amabilidad” pero no como “oxígeno para vivir”. Para un hombre esto es oxígeno. El sentido de apreciación es muy importante para ellos.


Espero que lo leído te ayude (como lo hizo conmigo) a evitar ciertas discusiones o malentendidos innecesarios.

Saludos!


Gracias por leer. Déjame un mensaje por si las dudas 😉