Rut 3

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Este es un capítulo muy interesante ya que acontecen cosas que poco o nada entenderemos a primera vista, pero al analizarlas detenidamente nos daremos cuenta aún más lo bien planificado que el Señor tiene todo 😌.

John Piper dice que este es el capítulo de la justicia estratégica:

Justicia, por cuanto existe el celo por hacer lo bueno y lo correcto a los ojos de Dios.

Estratégica, porque se toma la iniciativa, se llama a la acción, a cómo hacer las cosas correctas.

Esta justicia estratégica es impulsada por la esperanza puesta en Dios, por la confianza en Él.

Vemos cómo Noemí recupera su esperanza en el Señor al haber encontrado a este pariente cercano y toma la iniciativa de idear un plan estratégico para que este pariente las redima a ella y a Rut.

Esto no debe malinterpretarse como un plan para atrapar a alguien, mas bien es una respuesta a lo que Booz sutilmente insinúa en el capítulo anterior:

— Ya me han contado — le respondió Booz — todo lo que has hecho por tu suegra desde que murió tu esposo; cómo dejaste padre y madre, y la tierra donde naciste, y viniste a vivir con un pueblo que antes no conocías. ¡Que el Señor te recompense por lo que has hecho! Que el Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte, te lo pague con creces.

— Rut 2:11–12

He aquí un ejemplo de la justicia estratégica: La justicia se ve cuando dice «¡Que el Señor te recompense por lo que has hecho! Que el Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte, te lo pague con creces.». Y la estrategia es que, como narra el resto del capítulo 2, Booz pone en acción esta “recompensa” o “pago” proveyéndole y haciéndola respetar delante de sus trabajadores.

Es ahí donde la esperanza y confianza en Dios abren los ojos de Noemí quien planea, como dijimos, esta estrategia para Rut le pida matrimonio sutilmente a Booz.

Ahora, este plan no es del todo entendible, ¿por qué? Porque Rut va de noche a un lugar donde solo hay hombres, se escabulle entre ellos para llegar hasta Booz, luego le destapa sus pies y se acuesta a lado de él.

Cualquiera podría pensar que esta es la situación perfecta para dar rienda suelta al pecado: para que Booz y Rut tengan relaciones sexuales 😱.

Pero no es así, Rut va hacia Booz después que «hubo comido y bebido, y su corazón estuvo contento».

(Aquí un paréntesis. Jonathan Domingo dice que esto demuestra astucia por parte de Noemí, ya que le indica a Rut [y a nosotras] cuál es el momento propicio para hablar con un hombre «cuando hubo comido y bebido, y su corazón estuvo contento» 😆)

Continuamos… Rut le dice «extiende sobre mí el borde de su manto», en otras palabras “extiende tus alas sobre tu sierva”, es decir, responde la frase que Booz le dijo en el capítulo 2 versículo 12.

Esta frase, en el antiguo testamento habla de la relación de dos amantes: Dios e Israel, se encuentra en Ezequiel 16:8.

Tiempo después pasé de nuevo junto a ti, y te miré. Estabas en la edad del amor. Extendí entonces mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez. Me comprometí e hice alianza contigo, y fuiste mía. Lo afirma el Señor omnipotente.

La propuesta de Rut, y parte de la estrategia de Noemí, no llevaban a un momento de lujuria sino a la insinuación del deseo de un matrimonio. Rut le estaba diciendo a Booz: «Quiero que cumplas el papel de redentor para mi. Quiero ser tu esposa. Me gustaría ser aquella a quien prometieras tu fidelidad y a quien hicieras un pacto matrimonial.»

Un sutil «sí acepto» a las intenciones de amor de Booz en el capítulo 2: «Puesto que te refugiaste bajo las alas de Dios, eres la clase de mujer a quien deseo cubrir con mis alas.».

Luego Booz, en extrema pureza, integridad y dominio propio, a pesar de la situación de la noche, de la soledad de ambos, responde a Rut con una bendición en 3:10–11

— Que el Señor te bendiga, hija mía. Esta nueva muestra de lealtad de tu parte supera la anterior, ya que no has ido en busca de hombres jóvenes, sean ricos o pobres. Y ahora, hija mía, no tengas miedo. Haré por ti todo lo que me pidas. Todo mi pueblo sabe que eres una mujer ejemplar.

¡Qué amor! ¡Qué paciencia!

¡Un hombre de Dios, proveedor, paciente, delicado, justo! No le habla con otras intenciones mas que las de justicia estratégica.

La pureza abunda en este capítulo. Aunque estaban solos a la luz de la luna, uno frente al otro se detuvieron por la justicia, el celo de hacer lo correcto a los ojos de Dios.

¡Eso es lo que debe primar sobre todo! La hombría y la feminidad de esperar en Dios. Dios honra eso, así como lo hizo con Rut y Booz al ponerlos en la línea del Mesías.

Pero, ¿y para todos los que hemos fallado? ¡Hay esperanza! ¡Hay perdón y limpieza en Cristo! Como dice en 1 Corintios 6:9–11:

¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.

Por lo tanto, no seamos como el mundo, dejándonos llevar por nuestras pasiones, sino que, seamos como Rut y Booz: profundos en amor, delicados y perceptivos en comunicación, poderosos en dominio propio y comprometidos con la justicia estratégica 😊.


Continúa en el Capítulo 4


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