Rut 4

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El capítulo culminante de la historia de Rut y Booz 😁

Al final de capítulo 3 nos quedamos con la incertidumbre de si Booz es quien redime a Rut.

Booz siendo un hombre de Dios no espera para conversar con el otro pariente que puede redimir. Como dijo Noemí en 3:18

Entonces Noemí le dijo:

— Espérate, hija mía, a ver qué sucede. Porque este hombre no va a descansar hasta dejar resuelto este asunto hoy mismo.

Y así fue. Va hacia la puerta de la ciudad que era donde las personas negociaban y se encuentra con “fulano” (al parecer es tan sin importancia este hombre para la historia que ni siquiera se menciona su nombre), llama a 10 testigos para la conversación, 10 ancianos de Israel, le pregunta “¿Puedes redimir a Noemí?” y para la sorpresa de todos él responde que sí 😱

Ahh!! pero Booz le aclara que al redimir a Noemí tiene que casarse con Rut, y al parecer “fulano” estaba casado o tal vez muy mayor (anciano) porque automáticamente cambió de idea y cedió su lugar como redentor a Booz.

Le da su sandalia, como está estipulado en Deuteronomio 25:9 y listo! Trato cerrado!

Booz alegremente declara a todos que se va a casar con Rut y a redimir a Noemí. Los ancianos y la gente de alrededor oran por su matrimonio:

Los ancianos y todos los que estaban en la puerta respondieron:

— Somos testigos.

»¡Que el Señor haga que la mujer que va a formar parte de tu hogar sea como Raquel y Lea, quienes juntas edificaron el pueblo de Israel!

»¡Que seas un hombre ilustre en Efrata, y que adquieras renombre en Belén!

»¡Que por medio de esta joven el Señor te conceda una descendencia tal que tu familia sea como la de Fares, el hijo que Tamar le dio a Judá!

 —  Rut 4:11–12

Esta oración es una intercesión, una súplica. Belén era un pueblo pequeño (digo porque en el primer capítulo todos se enteran del regreso de Noemí) por lo tanto todos sabían su historia y de la esterilidad de Rut en sus 10 años de matrimonio con Mahlon.

El pueblo ora para que Rut sea como Raquel y Lea, para que como con ellas, Dios abra la matriz de Rut y le conceda hijos. Pero no solo por eso, sino para que ella tome su lugar en la línea de Israel que llevaría al Mesías.

Vemos que Dios lo hace:

Así que Booz tomó a Rut y se casó con ella. Cuando se unieron, el Señor le concedió quedar embarazada, de modo que tuvo un hijo.

 —  Rut 4:13

Ahora la historia se vuelve a Noemí, empieza en Noemí y termina con Noemí. Ella regresó “con las manos vacías” a Belén mas ahora está llena. El Señor le ha dado un hijo a través de Rut.

Dios estaba obrando en su vida a través de todas esas adversidades que le sucedieron y la enseñanza es que debemos confiar en el Señor así como Rut. A pesar que no podamos ver que Dios actúa para nuestro bien:

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.

 —  Romanos 8:28

O como John Piper escribe:

La vida del piadoso no es una línea recta de gloria, pero Dios se encarga de que llegue a su destino.

Pero la historia de Rut, Booz y Noemí va más allá de eso, y el autor del libro nos lo muestra en los versículos finales.

Esta historia, como todas las de la Biblia, apunta de Jesucristo:

Las mujeres le decían a Noemí: «¡Alabado sea el Señor, que no te ha dejado hoy sin un redentor! ¡Que llegue a tener renombre en Israel! Este niño renovará tu vida y te sustentará en la vejez, porque lo ha dado a luz tu nuera, que te ama y es para ti mejor que siete hijos.

—  Rut 4:14–15

El redentor del que hablan estos versículos no es Booz, es el bebé que nace, decimos esto por cuanto dice “y te sustentará en la vejez, porque lo ha dado a luz tu nuera”, claramente se refiere al bebé. Él es quien termina siendo el redentor de Noemí, y no solo de Noemí sino que a través de él vendrá David quien recibe la promesa de que su descendiente gobernará sobre un reino eterno:

“Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a descansar entre tus antepasados, yo pondré en el trono a uno de tus propios descendientes, y afirmaré su reino. Será él quien construya una casa en mi honor, y yo afirmaré su trono real para siempre.

—  2 Samuel 7:12–13

¿Y quién es ese descendiente? … es Cristo.

Entonces, el papel redentor del niño no es en sí mismo, sino a través de Cristo:

Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado de un madero.

—  Gálatas 3:13

Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien. 

—  Tito 2:14

«Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a redimir a su pueblo. 

—  Lucas 1:68

Bendito sea Dios quien nos redimió en Cristo 😌😌😌


Gracias por leer. Déjame un mensaje por si las dudas 😉