Sabiduría Humana

sabiduría John MacArthur

Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo

Decidí que yo aplicaría sabiduría y encontraría todas las respuestas.

Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia. Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aún esto era aflicción de espíritu. Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.

Intente eso alguna vez.

Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes.

Busqué la sabiduría y la encontré. Resumí toda mi sabiduría y no encontré nada más que un espíritu afligido porque entre más conocí, más triste me volví. ¿Sabe por qué? Porque entre más conoces de la sabiduría humana, si eres honesto, menos conoces realmente. Y entre más te das cuenta de lo que realmente necesitas conocer, no lo puedes conocer. Y eso entristece.

Y entonces dije 'ya sé lo que voy hacer, voy a cubrir mi dilema y disfrutar de la vida'. Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad. A la risa dije: Enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?

Sé lo que haré, me emborracharé.

Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino

Esto realmente ayuda a conocer al hombre actual. Esto no ayudó tampoco. Yo sé lo que haré:

Engrandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. Me hice estanques de aguas, para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles. Compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén.

Ésta es la filosofía del mundo.

¿Cómo vas a enfrentar el hecho de que después de que has aprendiendo todo, no has aprendido nada? Uno, simplemente lo vive, lo disfruta en placer. Si eso no funciona, emborráchate! Y si eso no funciona, drógate! Y si eso no funciona, enloquécete con el trabajo y promoción personal y ganancias y posesiones y piérdete en eso. Y dinero:

Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música.

Actualmente no podemos ir a ningún lugar sin escuchar música. Las personas no pueden existir sin ella. No quieren vivir con sus propios pensamientos, tienen que tener algo para distraerse. Y entonces, una afirmación modesta.

Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo mi sabiduría.

Lo que aprendió, lo recordó.

No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, lo que yo quería, lo tenía.

Eso es lo que quieren algunas personas. Llegan al lugar en el que pueden tener lo que quieran, lo que sea.

Porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fue mi parte de toda mi faena. Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol. Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; porque ¿qué podrá hacer el hombre que venga después del rey? Nada, sino lo que ya ha sido hecho.

Digo, ¿qué podría hacer ahora? lo he hecho todo, ¿verdad? ¿Qué voy a hacer ahora? No hay nada más que hacer.

Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad. El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro.

Dije, tú sabes, la sabiduría es mejor que eso, ¿pero sabes qué? Ambos terminaron igual. Las personas inteligentes y las personas torpes.

Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio?

¿Te das cuenta? Esa es la sabiduría humana.


Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.


John MacArthur


Gracias por leer. Déjame un mensaje por si las dudas 😉