Misericordia

misericordia John MacArthur

La cualidad de misericordia, no está forzada... Cae como la lluvia gentil del cielo sobre el lugar que está abajo, es doblemente bendecida. Bendice a aquél que la da, y aquel que la toma. Es la más fuerte en los más fuertes, se convierte en el monarca que está en el trono siendo mejor que su corona.
— Shakespeare en ‘Mercader de Venecia’

La palabra ‘misericordiosos’ es eleémones en griego. La forma del verbo es muy común en el Nuevo Testamento, y con frecuencia es usada en la Septuaginta griega del Antiguo Testamento, es una palabra muy común en el griego. Viene de eleeo, significa tener misericordia sobre, significa cuidar de los afligidos, significa ayudar a los miserables, significa rescatar a los miserables. Una idea muy amplia, pero la intención de la palabra es bastante clara a partir de esas diferentes opciones. Tiene que ver con empatía, tiene que ver con compasión. Y aquí estamos hablando con algo que es divino. Esta es la realidad. No es alguna empatía débil que el hombre carnal en cierta manera puede conceder por la mera leche de la bondad humana. Estamos hablando de algo que va más allá de eso. Es una compasión genuina, verdadera, pura, divina, con motivos abnegados, que se estira para ayudar a alguien que es miserable, que está necesitado, que es pobre.

La palabra hebrea para misericordia, es una palabra hermosa que es usada con mucha frecuencia en el Antiguo Testamento y algunas veces la palabra hebrea es traducida en la Septuaginta por la palabra griega eleeo, es la palabra hesed. Realmente no se puede traducir. Usted difícilmente la puede reducir a una palabra, pero en la mayoría de los casos, los escritores del Antiguo Testamento en la mayoría de las traducciones tuvieron la intención de decir, lo que creo que la palabra en inglés, o en español ‘misericordia’, expresa. Misericordia abraza un motivo y una acción. No significa simplemente sentir empatía. No significa simplemente sentir compasión. Se refiere a la capacidad de meterse literalmente a la piel de alguien más hasta que usted piensa sus pensamientos, siente sus emociones, entiende su dolor. Es más que una ola pasajera de compasión. Es empatía. Es una acto deliberado de sentir su sufrimiento y buscar aliviarlo.

Entonces la misericordia está ligada al perdón. Pero ese es tan solo un aspecto. Hay muchas más misericordias que tan solo perdón. El Salmo 119:64 dice, ‘La tierra está llena de tus misericordias.’ Génesis 32:10, ‘No soy digno de la más pequeñas de todas tus misericordias.’ 2do Samuel 24:14, ‘Porque sus misericordias son grandes’. Nehemías 9:19, ‘Tu gran misericordia’. Salmos 69:13, ‘La multitud de tus misericordias’. El perdón es una expresión de la misericordia de Dios, pero no es la única. El Salmo 145:9, ‘El Señor es bueno para con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras.’ Usted puede ver en cualquier lugar en el mundo de Dios, que Él creó, y encontrar su misericordia expresada. Lamentaciones 3:22, ‘Que las misericordias del Señor jamás terminan pues nunca fallan Sus bondades.’ Y en donde hay compasión hay misericordia, ‘nuevas son cada mañana. Grande es tu fidelidad.’ Versículo 32 dice, ‘Él tendrá compasión según su misericordia abundante.’ Y su compasión es expresada en su perdón y mucho más. Todos los regalos de gracia, todos los regalos que Dios nos da, todos los regalos buenos, son expresiones de su compasión y empatía y misericordia.

En segundo lugar, la misericordia está ligada al amor. Efesios 2:4 ‘según su gran amor con que nos amó’. Él por lo tanto fue misericordioso. Entonces, la misericordia fluye al perdón, pero a partir del amor. Comienza con el amor, se convierte en misericordia, se convierte en perdón. El amor es más amplio, más amplio que tan solo la misericordia.

La misericordia respeta de manera apropiada a aquellos que son miserables. El amor es de una consideración más grande. El amor es como un amigo que los visita a aquellos que están bien. La misericordia simplemente es para los miserables. El amor es más grande, pero la misericordia es una expresión del amor, la misericordia podríamos decir, es un médico para el enfermo. El amor es un amigo para todos. El amor actúa a partir del afecto, la misericordia actúa a partir de la compasión. El amor es constante, la misericordia es para momentos de miseria. El amor y la misericordia son diferentes, pero inseparables. La misericordia y el perdón son diferentes, pero inseparable. Si usted va a ser misericordioso, usted va a ser perdonador. Si usted va a ser misericordioso, usted va a ser amoroso.
— Tomás Watson

Y después está la misericordia y la gracia. La gracia es otra palabra que entra en esta discusión. El término eleéos y sus derivados siempre tratan con lo que vemos de dolor y miseria, y aflicción, los cuales son resultados del pecado. Mientras que la gracia trata con el pecado mismo, la misericordia ve a la miseria que el pecado produce y la gracia ve al pecado mismo. Dios da gracia para nuestro pecado y misericordia para nuestra miseria como un resultado del pecado. La gracia es charis, la gracia ofrece perdón por el crimen, la misericordia ofrece alivio del castigo. La gracia viene primero y nos declara ya no culpables, la misericordia viene en segundo lugar y nos libra del pecado. De nuevo, la misericordia y la gracia son diferentes, son conceptos diferentes pero inseparables. La misericordia elimina el dolor y la gracia concede una condición mejor.

Y después está la misericordia y la justicia. Van de la mano. Tienen que ir así, desde el punto de vista de Dios. Él no puede ser misericordioso, si en alguna manera viola su justicia. La misericordia, recuerde, cuando viene de Dios es una actitud santa, como todas sus otras actitudes, no niega su justicia o su santidad. No es algún sentimentalismo superficial que no considera la iniquidad e ignora la justicia. Esa es una misericordia falsa y no santa, que quiere encubrir la justicia. Pero Dios para ser misericordioso y mostrar misericordia tuvo que expresar su justicia, como todos sabemos. Y Él derramó su justicia en Cristo en la cruz satisfaciendo el requisito de un Dios justo y santo, y una ley justa y santa que habían sido violados, para que Él sea misericordioso hacia los pecadores miserables que habían caído bajo el juicio por la violación de esa ley.

Entonces, la misericordia encaja junto con el perdón, aunque es diferente. Encaja junto con la gracia, aunque es diferente, encaja junto el amor, aunque es diferente. Encaja junto con la justicia perfectamente, aunque también es distinta. La realidad del asunto es que, si recibiéramos lo que merecemos, recibiríamos juicio sin misericordia. Eso es lo que recibiríamos. Recibiríamos juicio sin misericordia y lo mereceríamos. De hecho, en Santiago 2:13 dice, ‘Porque juicio sin misericordia se hará para con el que no ha mostrado misericordia.’ La misericordia triunfa sobre el juicio. Si usted es una persona misericordiosa, usted no será juzgada. Esa es otra manera de que Santiago diga, ‘Si usted es una persona misericordiosa, porque Dios le ha sido misericordioso a usted.’ En otras palabras, si a usted se le ha concedido misericordia divina, como hijo de Dios, usted demuestra que es uno que ha escapado el juicio. Pero la justicia ha sido satisfecha, el castigo ha sido implementado en Cristo. Podríamos decir entonces que la misericordia es más que el perdón, menos que el amor, diferente de la gracia y no es independiente de la justicia.

Para resumir nuestra discusión del significado de la misericordia, la definiremos en términos muy prácticos. Los misericordiosos no solo llevan los insultos de hombres malos, sino que sus corazones buscan a aquellos mismos hombres malos en su miseria, porque saben que van a perecer en sus pecados. La gente misericordiosa no solo va a llevar el insulto, y no solo usted sabe va a apretar los labios y va a apretar sus dientes y soportar el insulto, sino que más bien sus corazones alcanzan a esas personas que están siendo crueles, porque entienden la miseria terrible en la que están.

Los misericordiosos están dispuestos a ser insultados, y están dispuestos a ser perseguidos como se presenta más adelante, son empáticos con esas personas que inclusive los atacan. Están dispuestos a perdonar, son empáticos con los afligidos, son gentiles para con los débiles, son perdonadores hacia todos los que abusan de ellos, son considerados para con los caídos, son generosos para con los pobres, muestran gracia hacia los que ofenden y demás. Y ellos recuerdan, claro, que ellos son los que reciben la misericordia divina y están en gran necesidad de ella, entonces son prontos para compartir la misma.

Cuando Jesucristo murió en la cruz, toda la obra de Dios para la salvación del hombre salió de la esfera de la profecía y se convirtió en un hecho histórico. Dios ahora había tenido misericordia de nosotros. El hecho de que alguien ore, ‘Dios, ten misericordia de mí’, es el equivalente que repita el sacrificio de Cristo.
— Donald Grey Barnhouse

Toda la misericordia que Dios jamás tendrá en el hombre, Él ya la ha tenido cuando Cristo murió. Esta es la totalidad de la misericordia, en donde no podría haber más. Dios ahora puede actuar hacia nosotros en gracia, porque Él ya ha tenido misericordia de nosotros. Esta fuente está ahora abierta y fluyendo, y fluye libremente de la cruz.

Había un joven llamado Tim, un gran atleta. Él era un jugador de voleibol en la Universidad de Cal State Northridge, y un joven cristiano maravilloso. Creo que tenía diecinueve años de edad él estaba trabajando en un supermercado en Sun Valley. Y él estaba cumpliendo su trabajo como un alumno, simplemente trabajando de medio tiempo. Y un drogadicto entró para robar el supermercado y sacó una pistola enfrente de la cajera, y Tim trató de intervenir, y él fue asesinado ahí mismo.

En cuestión de un par de semanas, atraparon al hombre rápidamente. Y él todavía está sirviendo una sentencia de por vida, claro. Pero el padre de Tim fue a la cárcel para verlo, porque él quería que supiera que él lo había perdonado. Y él quería presentarle el evangelio de Jesucristo para que él fuera salvo. Él rechazó el evangelio. Pero esa es la esencia de la misericordia, y eso es lo que Dios hace por nosotros pecadores inmerecedores, y eso es lo que Dios nos ha pedido que extendamos a otros. Significa que no hay venganza. No se aferra a la amargura. No es calumniar a alguien más. No es hablar mal en contra de alguien más. No es desfilar las debilidades de alguien más, el fracaso de alguien más, el pecado de alguien más. No es deleitarse en la privación de alguien más y tu riqueza o prosperidad.

Necesitamos mostrar misericordia, en primer lugar y sobre cualquier otra cosa, amados, necesitamos mostrar misericordia a las almas de pecadores, al darles el evangelio, ¿verdad? Esa es la cosa más misericordiosa que usted puede hacer, necesitamos mostrar misericordia a la gente, al apuntarlos hacia la justicia. Necesitamos mostrar misericordia a la gente al ayudarles a satisfacer sus necesidades. Necesitamos mostrar a la gente al orar por ellos, necesitamos mostrar misericordia a la gente al perdonarlos.


Resumen de la prédica de John MasArthur El único camino a la felicidad: Sé misericordioso en Gracia a Vosotros


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