Ramas de palma, espinas y la tumba vacía: Domingo de Resurrección

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Espero que su iglesia haga todo lo posible para celebrar la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Sin este acontecimiento histórico y sin la promesa que nos da, “somos, de todos los hombres, los más dignos de lástima” (1 Corintios 15:19). Deberíamos hacer del Domingo de Resurrección la mayor y mejor fecha del calendario.

Domingo de Resurrección

Pero, ¿qué harás con la Semana Santa una vez que haya pasado el Domingo de Resurrección? ¿Qué harás con la Semana Santa cuando un área particular de pecado te parezca atractiva, y te sientas débil e incapaz? ¿Qué harás con la Semana Santa cuando alguien te haya traicionado y los pensamientos de venganza entren en tu cabeza? ¿Qué harás con la Semana Santa cuando estés luchando en tu matrimonio, y parezca imposible amarse el uno al otro como Dios lo ha diseñado? ¿Qué harás con la Semana Santa cuando te enfrentes a otra situación con un hijo rebelde, y sientas que no te queda paciencia? ¿Qué harás con la Semana Santa cuando te acuestes en la cama esta noche, preguntándote cómo vas a afrontar el día de mañana? ¿Qué vas a hacer con la Semana Santa una vez que haya pasado el Domingo de Resurrección?

Por mucho que me cautive y fascine la realidad de la Tumba Vacía el Domingo de Resurrección, tengo que ser honesto con ustedes: me resulta difícil recordarla una vez que la celebración de la Semana Santa se ha terminado. Por eso me resulta tan útil 1 Corintios 15:58:

Por tanto, mis amados hermanos, estén firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que su trabajo en el Señor no es en vano.

(1 Corintios 15 es posiblemente el tratado más largo y detallado del Nuevo Testamento sobre la Resurrección. En el versículo final, el apóstol Pablo nos da órdenes sobre cómo vivir por la Semana Santa)

Hay tres cosas que la Tumba Vacía hace por nosotros todos los días del año:

1. La Tumba Vacía nos reconforta.

Las realidades difíciles e imprevisibles de la vida en un mundo caído están garantizadas, pero podemos "estar firmes y constantes" incluso cuando no entendemos, porque nuestro Salvador resucitado domina todo lo que nos podría confundir.

2. La Tumba Vacía nos motiva.

Si Cristo resucitó de la muerte, reina en el poder y vuelve de nuevo, deberíamos ser la comunidad más motivada de la tierra, "abundando siempre en la obra del Señor". Basta de mera supervivencia: deberíamos ayudar a otros a progresar aquí y ahora, porque creemos en la victoria, la redención y la transformación.

3. La Tumba Vacía nos asegura.

Si la Resurrección garantiza la eternidad, entonces creemos que nuestro sufrimiento y ministerio "no es en vano". La vida se volverá desalentadora —a veces, parecerá que no hay un final a la vista o que el progreso es invisible. Pero la Segunda Venida se acerca, y seremos recompensados por nuestra fe.

No esperes hasta la próxima Semana Santa para volver a celebrar estas realidades. ¡Son tuyas hoy en Cristo!


Sigue el devocional de semana santa aquí 👉 Ramas de palma, espinas y la tumba vacía


Esta es una traducción del devocional por semana santa de Paul Tripp Palm Branches, Thorns, and the Empty Tomb: A free 8-day reading plan for Palm Sunday through Easter Sunday. Puedes suscribirte a su newsletter aquí).

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